En los últimos meses, la inversión de impacto ha sido objeto de crecientes críticas, especialmente en relación con ciertas prácticas habituales por parte de los inversores. Sin embargo, tal como remarca Yaquta Fatehi del William Davidson Institute (WDI), la mayoría de estos cuestionamientos provienen desde el lado inversor, relegando la perspectiva de los emprendedores que son quienes reciben esas prácticas de primera mano. Generalmente, los founders reciben innumerables devoluciones por parte de sus inversores, pero suelen carecer de mecanismos estructurados para dar feedback efectivo y constructivo en sentido inverso, un desequilibrio que puede obstaculizar mejoras necesarias en todo el sector.
Para responder a este desafío, Acumen y el WDI impulsan una nueva iniciativa de investigación denominada “Founders in Focus: The State of Impact Capital”. Este proyecto propone un cambio fundamental en la dinámica usual: en lugar de seguir exigiendo a los founders adaptarse constantemente para captar inversiones, ofrece la oportunidad a las y los emprendedores de registrar, de manera estructurada, sus experiencias tanto positivas como negativas con inversores de impacto. La meta es generar datos tangibles que permitan abrir debates fundados, identificar tendencias y promover aprendizajes dentro de la comunidad inversora.
El relevamiento se encuentra abierto a founders y directivos C-level de empresas que hayan levantado capital durante 2024 y 2025, con foco en África, Asia y América Latina. Se busca incluir voces de quienes han interactuado recientemente con el sistema, aportando insumos actualizados y contextualizados acerca de las prácticas reales del sector. El plazo para participar es hasta el 26 de junio, una convocatoria relevante para quienes quieran incidir y aportar en la redefinición de las relaciones entre startups e inversores de impacto.
Esta iniciativa adquiere mayor relevancia en un contexto donde se discuten cada vez más los modelos de financiación orientados al impacto social y ambiental, incluyendo la necesidad de dejar de analizar únicamente los “outputs” financieros y operar bajo un paradigma más holístico que incorpore los aprendizajes desde las experiencias de los proyectos financiados. Los resultados de este estudio podrían dar visibilidad a prácticas virtuosas, así como señalar desafíos estructurales y puntos de fricción en los procesos de fundraising y acompañamiento empresarial.
El abordaje de la encuesta trasciende la simple recolección de opiniones: aspira a impulsar una transformación cultural en la industria. Al validar la voz de founders, se espera robustecer el feedback bidireccional, generar transparencia y abrir canales de mejora continua orientados tanto a performance financiera como a impacto. Si se alcanzan consensos y evidencias sistemáticas, el sector podría comenzar a ajustar procesos, redefinir métricas y adaptar estructuras, fortaleciendo así la credibilidad y la adaptabilidad de los fondos de impacto.
Para el mercado y las organizaciones tecnológicas en particular, estos movimientos son especialmente relevantes. Las startups tecnológicas, acostumbradas a la retroalimentación iterativa para mejorar productos y servicios, pueden liderar la adopción de modelos participativos e integradores también en los procesos de financiación. Asimismo, inversores que adopten una actitud receptiva ante el feedback de founders podrían posicionarse mejor de cara a futuras rondas, estableciendo relaciones de mayor confianza, alineamiento y valor agregado.
En última instancia, el avance de iniciativas así es una señal de madurez para el sector tecnológico y para el ecosistema de impacto, generando oportunidades de aprendizaje cruzado que pueden traducirse en prácticas de governance más transparentes, métricas mejor alineadas con los objetivos y experiencias de fundraising menos asimétricas. Según Nextbillion, este tipo de esfuerzos representan pasos importantes hacia la construcción de relaciones más simétricas y colaborativas entre inversores y emprendedores.
¿POR QUÉ ESTO ES RELEVANTE PARA LAS EMPRESAS?
La posibilidad de que las y los founders puedan evaluar de manera estructurada a sus inversores representa un avance significativo hacia una mayor transparencia y profesionalización del ecosistema de inversión, particularmente en mercados emergentes. Para las empresas tecnológicas, esto puede traducirse en procesos de fundraising más adecuados a las realidades del negocio, ofreciendo oportunidades para que el feedback de founders contribuya directamente a la mejora de condiciones, mecanismos y acompañamiento ofrecidos por los fondos de impacto.
Desde una perspectiva de inteligencia artificial, transformación digital y automatización, el relevamiento de este tipo de datos permite, a futuro, desarrollar algoritmos de análisis para identificar buenas prácticas, automatizar informes de performance inversora, generar dashboards colaborativos y potenciar sistemas predictivos sobre el éxito de partnerships entre inversores y startups. Además, ayuda a identificar cuellos de botella en la comunicación y en los procesos de toma de decisión, aspectos clave para el refuerzo de iniciativas de innovación y desarrollo escalable.
El desafío principal será asegurar que estos datos realmente impacten en las políticas y comportamientos de los fondos, evitando que la iniciativa quede solo en un ejercicio de visibilidad simbólica. Por otro lado, la oportunidad radica en consolidar modelos de colaboración más equitativos y eficaces, donde founders y fondos co-construyan soluciones y estrategias de crecimiento sustentable.
Las organizaciones que buscan incorporar tecnologías vinculadas a financiamiento, gestión de datos y automatización suelen requerir marcos de transparencia robustos y flujos de feedback eficientes. Observar cómo evolucionan estas tendencias resulta fundamental para anticiparse y planificar estrategias tecnológicas de largo plazo.